Reseñas
Sound of metal
por Jorge Zendejas

3 de marzo de 2021

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Ruben (Riz Ahmed) reflexiona en silencio y le invade un sentimiento de paz. Espera paciente, casi pleno; entonces golpea las baquetas con fuerza, retumban los tambores, después los platillos. El sonido del metal envuelve la batería, se queda en el espacio y se mezcla con la voz de Lou (Olivia Cooke). Despiertan en un cámper. Ruben prepara el desayuno con cuidado, con cariño, para ambos. Se aman. Continúan su viaje. Otro concierto, venta de playeras para la ocasión. Sin embargo, algo es distinto. Inicia como un sonido agudo, penetrante, y después silencio. Toca su oreja, mueve la cabeza de un lado a otro. Otro día pasa. Se aprieta la nariz con los dedos y sopla. Se baña. El agua cae. Los sonidos son casi imperceptibles. Va a una farmacia, luego al médico: su condición empeorará, es necesario tratarse. La posible solución involucra un procedimiento quirúrgico delicado, a precios imposibles. Toca esa noche. Pierde lo que queda. Abandona el concierto. Le confiesa a Lou lo que ocurre. Ruben se ha quedado sordo. 

Propone a Lou seguir con la gira, que aprenderá el ritmo correcto para continuar, pero Lou sabe que todo ha cambiado. Por temor a que Ruben recaiga en viejas adicciones y que pierdan su frágil sustento económico, le llaman a Hector, padrino de Ruben en el grupo de apoyo. Les recomienda un refugio para personas con discapacidad auditiva que han tenido problemas de adicciones. 

 

Sound of Metal de Darius Marder reflexiona sobre la inevitabilidad del cambio y sobre cómo el aceptar lo que venga significa necesariamente que no se puede regresar a lo que fue. Se trata de una decisión lógica, pues no queda más que adaptarse, de lo contrario se elegiría una vida de sufrimiento en la que podría sucumbir la vida misma. La espléndida edición de sonido que simula la experiencia de sordera de Ruben nos hace partícipes del redescubrimiento vivencial cuasireligioso del protagonista, pero también de la desolación y frustración previa. Esto va acompañado de una bella filmación en cinta de 35 mm que destaca los paisajes tranquilos del campo y los claros oscuros, ligeramente granulados, en el retrato a los personajes. 

No sé cómo explicarlo, pero sin saber inicialmente que se había grabado en cinta me pareció estéticamente superior a las imágenes pulidas en exceso y sobreexpuestas de las digitales. Salvo algunas excepciones pareciese que las películas digitales se graban en sets minuciosamente construidos y custodiados para mantener su pulcritud: esta sensación de que uno está observando un fondo de pantalla verde con efectos especiales no es ajena a Mank (David Fincher, 2020), El Juicio de los 7 de Chicago (Aaron Sorkin, 2020) o I'm Thinking of Ending Things (Charlie Kaufman, 2020) —películas, por cierto, que serán probablemente reconocidas en varias premiaciones por su fotografía. En todo caso, parece un cambio inevitable y que se consolidará con el fortalecimiento de las plataformas de streaming en un contexto de crisis para las salas de cine, sobre todo en pandemia. De cualquier forma es una agradable sorpresa ver que cintas como ésta o Tenet (Christopher Nolan, 2020) aún optan por una alternativa purista para filmar.

El refugio al que acude Ruben es dirigido por Joe (Paul Raci en una actuación verdaderamente entrañable), un veterano de la guerra de Vietnam. Pronto Joe deja las cosas claras: Ruben puede quedarse a vivir ahí sin costo alguno, pero a cambio tendrá que dejar su vieja vida atrás y aprender a vivir en un nuevo escenario. Aceptar su condición de sordo, aprender un nuevo lenguaje, dejar al amor de su vida que huirá con su padre (Mathieu Amalric) a Bélgica, buscar cómo pagar la cirugía… su vida se convierte en un abanico de decisiones imposibles.

 

Sin romantizar la sordera, Joe deja claro que ésta no es un obstáculo, una discapacidad o algo que pueda arreglarse del todo. Así, invita a Ruben a hacer un ejercicio de resignación, sentarse en un cuarto con una buena taza de café desde el alba y quedarse en silencio sin hacer nada, sin pensar en nada, quedarse quieto, para hallar un sitio de tranquilidad como alternativa a la soledad y crueldad de un mundo que no deja de cambiar. Una vez que se encuentra esa quietud nunca abandona al que la halla. Ojalá Ruben encuentre ese sitio. Yo lo encuentro en este tipo de películas.

 

El autor forma parte del equipo editorial de CINEMATÓGRAFO.